Día Nacional del Wiener Schnitzel
El escalope vienés (Wiener Schnitzel), una venerada delicia austriaca, es una chuleta de ternera empanada y frita en sartén hasta lograr un dorado perfecto. Su nombre, que significa «escalope de Viena», refleja su origen austriaco, concretamente en Viena, y se remonta al siglo XIX. Elaborado tradicionalmente con ternera, el fino corte se ablanda, se sala y se pasa por harina, huevo batido y pan rallado, antes de freírse en manteca o mantequilla. Se sirve con guarniciones como ensalada de lechuga, ensalada de pepino, ensalada de papas o papas al perejil, y su crujiente cobertura se decora con una rodaja de limón que añade un toque de sabor. Las versiones modernas lo acompañan con arroz, papas asadas o papas fritas. Cabe destacar que la versión hecha con cerdo se conoce como «escalope al estilo vienés» (Schnitzel Wiener Art). El Día del Wiener Schnitzel conmemora la rica historia de este plato, su relevancia cultural y su atractivo atemporal. Con orígenes que se remontan a los comerciantes árabes de la Edad Media y con similitudes con la «cotoletta alla milanese» romana de 1134, el Wiener Schnitzel se popularizó en Viena hacia 1862. Más allá de Austria, tiene múltiples adaptaciones en todo el mundo, con nombres como «pork tenderloin» en el medio oeste de Estados Unidos y «milanesa» en América Latina. Distintos países preparan variantes con pollo, res o cerdo, lo que demuestra la versatilidad y la popularidad duradera de este plato.
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